Razones para no seguir!
- 3 nov 2014
- 5 Min. de lectura

Acontinuación le dejo algunas actitudes o forma de activadad social que debemos evitar al liderar un proyecto o bien que no queremos ver o sentir al ser parte de uno ya que no ayudan a la integración con el proyecto o idea y más bien se preocupan de generar una brecha siempre más grande y se esmeran en ser lo mejor en cuanto a esto, por esto, evitar realizar y si sientes intentar comunicar para ver si es posible evitar estas actitudes que bajo cualquier punto de vista siempre es dañino y malo.
Tu aporte es ignorado … o incluso no requerido.
Te critican públicamente.
Nunca oyes la palabra “Gracias.”
Tu jefe maneja hacia arriba, no hacia abajo. Tu jefe manda, no dirige.
Sientes como si no tuvieras ningún propósito.
Te sientes como un número.
Usted no se siente ligeramente emocionado de ir a trabajar.
No puedes ver tu futuro.
¿No crees que puedes hacer cualquier otra cosa?
Tienen alguna más?

Como poder Liderar, acá algo que nos podra ayudar y apoyar en el camino
Un deportista como lo puede ver así
“A mi deporte lo he amado con locura, lo he hecho con la máxima intensidad, con mucha pasión y sacrificio. He aprendido a ganar, a perder, a saber que la motivación es esencial y a que el trabajo en equipo es una gran virtud. Bien dicen que vivir la vida es el mejor de los deportes, y yo he aprendido lo mejor de él”.
Con una pasión desmedida, Estiarte aseguró que si bien no hay recetas o reglas específicas para el éxito, sí hay muchas lecciones y vivencias que pueden ayudar a orientar a los grandes líderes empresariales, para hoy y para el futuro.
Talento:
Desde muy chico supo que era excepcional para el waterpolo. De Manresa, Barcelona, Manel admite haber tenido al mejor de los motivadores: su hermano. “Tenía 13 años y, por fin, se me había hecho entrar al equipo de mi hermano mayor – él tenía 17-. Algo salió mal en el juego y salí de la alberca enojado y trabado. Mi hermano fue tras de mí y me dijo: ‘No desaproveches lo que tienes, cualquiera de nosotros daría lo que fuera por jugar un día como tú’.
Aprendí el primer requisito para ser exitosos: talento (…) el talento es muy importante, hay que protegerlo, hacerlo crecer y optimizarlo”, comentó el exjugador de waterpolo.
Estiarte ha sido catalogado como el mejor jugador de waterpolo de la historia española. A sus 15 años ya luchaba por una medalla olímpica y fue el primer capitán en llevar al equipo a una final olímpica. En 1996 ganaron los juegos olímpicos contra Croacia.
Equipo
Durante sus primeros años como capitán de la selección española de waterpolo, Estiarte asegura que sufrió uno de los choques culturales más fuertes de su historia. A la selección de waterpolo, en su mayoría integrantes de Manresa, se unían cinco jugadores madrileños – los pesados, engreídos y de mucha ‘garra’-. “Fue una tremenda desesperación, nosotros íbamos paso a paso y ellos eran de los que todo lo dejaban en un solo partido”.
El trabajo en equipo es una de las habilidades que las empresas demandan hoy en día, aprender del otro es primordial para que los negocios sean innovadores y disruptivos. “Aquí aprendí la lección que nos llevaría a ser los campeones del mundo ‘Aprender lo mejor y respetar lo peor de ellos. Cuando esto es recíproco, se forma la genialidad”, comenta el coach.
Respeto y decisión
Eran los Juegos Olímpicos del 92, Barcelona había sido la sede de juego y la selección española de waterpolo parecía tener ventaja al estar en casa. Parecía que Estiarte y el equipo lo tenían todo. "Nos sentíamos invencibles, habíamos jugado como los ángeles, estábamos empatados en los últimos minutos. Jugamos seis prórrogas y al final perdimos”.
Dos cosas aseguró que les faltó ese día: respeto y decisión. El ex directivo del Club Barcelona, aseguró que previo al partido final de esas Olimpiadas, los jugadores comenzaron a insultar al equipo italiano, “Comenzamos a gritarles ‘come pizza’, ‘los vamos a reventar’. Comenzamos restando puntos, un paso atrás”.
Aseguró que en las empresas la falta de respeto es uno de los principales problemas en cuanto a estrategia y gestión, por lo que recomendó adoptar la humildad como una regla de oro para alcanzar el éxito.
En cuanto a la toma de decisiones, el ex jugador de waterpolo comentó que en la final contra Italia visionó cuál era el movimiento que su selección debía hacer, “era todo lo contrario a lo que el director técnico estaba diciendo, era cuestión de decidir, pero no lo hice. Pensé que hacer lo que decía el director era importante y nos daría fuerza; y me equivoqué”.
A los 2500 directivos y empresarios en la audiencia recomendó que en muchas ocasiones es mejor darle paso a la decisión propia, y que el miedo a decidir es la pequeña diferencia entre tener ideas ganadoras y negocios exitosos.
Liderazgo y humildad
En el año 2000, Estiarte se retiraba del waterpolo profesional y pensaba que su incursión en los deportes había finalizado. Sin embargo, nunca pensó que formaría parte de uno de los mejores equipos de futbol en el mundo. “Pep Guardiola me habló y me dio las buenas nuevas: se iba como DT del Club Barcelona, lo que nunca había pensado es que me dijera que me fuera con él”.
Para 2008, Estiarte formaba parte de la dirección del Club Barcelona, donde recibiría las lecciones más fuertes de liderazgo que ha tenido. “Todos los empresarios, los deportistas, los emprendedores, todos se preguntan qué es el liderazgo, jamás pensé que lo sabría de la mano de los mejores jugadores del mundo y de Pep”.
¿Qué es el liderazgo y cómo se encuentra? Para este deportista sólo existen tres tipos de liderazgo:
El dictatorial. Aquél que se rige bajo el mando de una sola persona, donde no hay espacios para la propuesto o las ideas.
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El cómplice. “Todos juegan a ser a amigos de todos. Pero cuidado, en un mundo donde hay competencias y egos, éste puede ser contraproducente tanto para la empresa como para el líder”.
Y el liderazgo Guardiola. “Hay estos dos tipos de líderes y Pep Guardiola. Este hombre reúne todas las cosas que debe tener un buen líder, es objetivo y claro, también saca la garra cuando debe, llama la atención y sanciona. Pero cuando se necesita, Pep se humaniza y siente a sus jugadores, los valora como personas y los alienta como amigo. Su carácter y humildad lo hacen ser un gran líder”.




































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